Apoyados en el fundamento bíblico de La Compasión, La Integridad y la Dependencia en Dios, La Iglesia Pentecostal Fuego de Dios, proclama al mundo el poder transformador de Jesucristo. Equipamos al cuerpo de Cristo a ministrar sanidad a los quebrantados en el área emocional, relacional y sexual a través de retiros, grupos de apoyo, seminarios, y capacitaciones de líderes.
Buscamos compartir a Jesucristo «Lleno de gracia y verdad» (Juan 1:14) con aquellos quebrantados. Proveemos esta ayuda mediante:
A las personas con quebranto en el área emocional, relacional y sexual. A través de la sabiduría bíblica, el apoyo amoroso y el poder de la oración, ayudamos a los quebrantados a afianzarse y permanecer en Jesucristo como su única esperanza y fuente de sanidad. También les ayudamos a encontrar su lugar en el cuerpo de Cristo, para que la sanidad de ellos pueda crecer y convertirse en una bendición para otros.
Para impartir sanidad y restauración a los quebrantados en el área emocional, relacional y sexual. Nuestra misión principal es ayudar a la iglesia a realizar estos ministerios y que ésta se convierta en una comunidad de restauración.
Debido a la confusión moral y espiritual alrededor del mundo, no suponemos que la gente conoce la voluntad de Dios para sus emociones, relaciones y sexualidad. Ni tampoco suponemos que ellos conocen la gracia dada a aquellos que claman por su misericordia. Los integrantes de la Iglesia Pentecostal Fuego de Dios, damos a conocer a Jesucristo mediante la declaración de cómo Él ha transformado nuestro quebranto en una rica fuente de sanidad a otros. ¿Cómo van a descubrir ellos la sanidad de Dios al menos que nosotros se lo digamos?
Iglesia Pentecostal Fuego de Dios, es un Ministerio local, nacional e internacional que proclama la transformación del poder de Jesucristo.
Nuestros esfuerzos yacen en nuestra seguridad de que Jesucristo es la única esperanza para un mundo que lucha con el quebranto emocional, relacional y sexual y la destrucción que este conlleva.
Él es la respuesta a la crisis emocional, relacional y sexual y la única fuente de la pureza y entereza personal. Creemos que la relevancia actual del quebranto y el dolor en muchos abrirá puertas para que el Ministerio Fuego de Dios proclame a Jesucristo como Señor y sanador de todos. De esta manera, se plantarán semillas y se cosecharán frutos, expandiendo así el Reino de Dios.
La Iglesia Fuego de Dios, es en sí un ministerio Profético y Restaurador. Dios nos ha dado una Unción Especial para ayudar a que la iglesia caiga en cuenta de su llamado como portadora de la luz de la compasión radiante de Jesucristo, que resplandece por su pureza y que está expectante de Su regreso. La manera como la iglesia recibe a aquellos afectados por el quebranto emocional, relacional y sexual funciona como un importante indicio de su preparación y disposición a recibirlo a Él. En este punto, a menudo la Iglesia impone un yugo áspero e irrealista sobre aquellos desesperados que necesitan sanidad.
Él desea que todos los hombres y las mujeres dejen los harapos del pecado y la desesperanza y se revistan de Su justicia. Todos necesitamos ser lavados por Cristo. Dentro de muchos de nosotros vive un ‘’Pedro’’ que se rehúsa a la invitación del Santo a conocernos en nuestro punto de mayor vergüenza y necesidad, y de limpiarnos allí mismo (Juan 13:6-8). También necesitamos alimentarnos de
nuestro pan de vida. De una manera u otra, todos luchamos con apetitos que nos instan a evitar Su amor sustancial para participar de cosas o dioses inferiores que cautivan nuestras vidas (Juan 6:53-58).
Él desea que esto ocurra a través de Su novia. El ministerio de Restauración anima a que la iglesia vea en la restauración de los quebrantados en el área emocional, relacional y sexual, una ventana para la recuperación de la vida y la pureza que Jesucristo desea para todos.
Allí yace la base para nuestra transformación. Eso aplica a todos, no sólo con los que obviamente tienen problemas emocionales, relacionales y sexuales. Aquellos quebrantados por la inmoralidad sexual nos detienen y ordenan por su mera presencia: "¿cuán profundo es el amor de Jesucristo?” La manera como la iglesia de Jesucristo les responde es una ventana hacia la verdad y pureza de su testimonio de Jesucristo. Nos deleitamos en resplandecer con una compasión bíblica. Ayudamos a la iglesia a purificarse y preparase para el regreso de Jesucristo.
2. Comunión viva
“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.”
— Mateo 28:19 (RVR1960)
En la inspiración verbal, inerrante de la palabra de Dios tanto el Antigüo Testamento como el Nuevo Testamento.
En un Dios, en tres personas el Padre, Hijo y Espíritu Santo.
En la deidad de Jesucristo, en su nacimiento virginal, su vida sin pecado, sus milagros, su sacrificio vicario, su muerte en la cruz, en su resurrección corporal, su ascensión a la diestra del Padre y su regreso personal en poder y gloria.
En la regeneración por el Espíritu Santo para salvación por la Fe, a través de la sangre de Jesucristo es esencial para la salvación.
En una vida de santidad sin la cual nadie verá al Señor, por la santificación por gracia como obra definida y progresiva en el creyente.
En la Llenura del Espíritu Santo subsecuente al nuevo nacimiento, con la evidencia inicial de hablar en lenguas según el Espíritu Santo.
En el bautismo por inmersión en el nombre del Padre, Hijo y Espíritu Santo. En la Cena del Señor y el lavatorio de pies como ordenanzas del Señor. En la sanidad Divina provista en el sacrificio de la cruz para todo el que cree.
En la premilenial venida de Cristo: primero, resucitar los muertos en Cristo y para levantar a los creyentes vivos en las nubes y segundo para reinar en la tierra por mil años.
En la resurrección para salvación o condenación de todos
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